El mejor repertorio de música para bodas es aquel que incluya los temas elegidos por los novios por su especial significado o por lo que inspira la letra de la canción. Desde la música clásica a los géneros más modernos, cada boda tiene su particular banda sonora.
Música para bodas civiles y religiosas, para acompañar los momentos más destacados de la ceremonia, desde la entrada del cortejo nupcial al momento del ‘sí, quiero’ o de intercambio de las alianzas y, por supuesto, música para la posterior celebración con el primer baile de los novios.
¿Cómo elegir la música para tu boda?
La música elegida para la boda debe reflejar la personalidad y gustos de los novios.
La música también debe ser acorde con el tipo de boda.
La música en directo siempre es más especial y proporciona un toque más personal a la celebración.
Durante el banquete, lo más recomendable es elegir una música instrumental de fondo, para crear un ambiente más acogedor.
Para la fiesta posterior al banquete, las canciones más bailables y que estén de moda, mezcladas con éxitos de todos los tiempos que siempre gustan y consiguen sacar a bailar a jóvenes y mayores.
Música para la ceremonia religiosa
Para la llegada de la novia, la Cantata 147 de Bach o la Marcha nupcial de Mendelssohn.
Entre lecturas, el Aleluya de Haendel o Quia Respexit de Bach.
Para el intercambio de alianzas, Pequeña serenata nocturna de Mozart.
Para el final de la ceremonia, el Ave Maris Stella de Grieg
Música para boda civil
Para el intercambio de alianzas, Ave María de Schubert o el Aria de la Suite nº3 de Bach.
Entre lecturas, Memorias de África, de John Barry, o la banda sonora de El cartero y Pablo Neruda.
Para la salida de los novios, All of me, de Johb Legend, o Viva la vida, de Coldplay.